Había una vez en un pueblo muy lejano llamada “Los pobres”, vivía un niño en una casa de lámina, el niño se llamaba Pancho. Era un niño muy educado e inteligente, el niño tenia 6 años . Los padres con mucho esfuerzo fueron a matricular a su hijo a una escuela en primer grado. El niño no sabía que sus padres con mucho esfuerzo lo matricularon.
El niño siempre antes de comer le agradecía a Dios por los alimentos que le daba .
. Los padres con mucho esfuerzo salieron un día antes a pedir a la calle y a los buses limosnas y con esas limosnas le compraron unos cuadernos y útiles escolares
El niño se fue para la escuela caminaba feliz y con gran satisfacción por que era su primer día de clases.
Pancho estaba con muchisisísimas ganas de jugar con sus compañeros, como vio que estaban jugando carritos , Pancho les dijo ¿Puedo jugar carritos con ustedes?, ellos le dijeron que no, porque no tenia un carrito.
Pancho muy triste por que no lo dejaron jugar, por que no tenia un carrito, se fue a sentar a un rinconcito para que no lo vieran lo triste que estaba.
Suena el timbre y Pancho se despide de sus compañeros, el no era rencoroso y se fue para la casa.
Pasaron los años y mas años, Pancho ya iba a segundo año, con muy buenas calificaciones y tenia un gran rendimiento académico, le faltaba muy poco para ir a la universidad, al mes se graduó de bachiller, el estaba muy alegre y le dio muchas gracias a Dios.
Llego la noche y pancho le dio muchas gracias a Dios, pero muchisisísimas gracias por que gracias a Dios logro ser bachiller.
Cuando Pancho se graduó de bachiller el Ministerio de Educación le regaló una beca para que pudiera estudiar en la universidad.
Pancho logro aprovecharlo y logro graduarse de licenciado, muy feliz, le dio gracias a Dios y también a sus padres por enseñarles muchos valores y educarlo bien.
El niño logro sacar a su familia adelante y llego a ser una de las personas mas importante.
Compró una casa grande para su familia para que vivieran felices.
FIN
